Cultivando el ecosistema “Fintech” en Quito

 

El Cluster de Servicios Financieros (CFSQ) y el Center For Experiential Learning (CEL) de la Olin Busines School en Washington University han establecido convenios de cooperación académica desde finales del año 2019, los cuales buscan el intercambio de ideas y buenas prácticas dentro de las siguientes áreas: a) Consolidar a Quito Como Polo Financiero Regional b) Impulso de Ecosistema de Pagos Digitales e Inclusión Financiera y c) Ayudar a Insertar al Ecuador en el Mapa de Inversión Internacional y Fortalecimiento del Mercado de Capitales en Ecuador.

Durante el primer proyecto entre el CFSQ y CEL el enfoque fue en términos de cómo “Consolidar a Quito Como Hub Financiero y de innovación”. En este sentido, el equipo de trabajo se enfocó en encontrar las brechas y oportunidades que permitirán a Quito consolidar su posición como centro financiero del Ecuador y región. Durante este proyecto se identificaron tres brechas principales que limitan la oportunidad de que Quito se convierta en un centro financiero internacional. Estas tres brechas son resumidas la grafica 1: “Barries to success”.

 

En términos de recomendaciones para poder atender estas brechas el equipo tomó en cuenta casos de estudio como el de la ciudad de St. Louis-Missouri, que permitieron, a través de varios programas y alianzas en entre el sector público-privado-academia, que St. Louis pase de ser una ciudad basada en la manufactura y con tazas de empleo negativas a una ciudad que está resurgiendo como un polo de tecnología y servicios financieros en la región del Midwest de los EEUU[1]. Actualmente St. Louis es considerada según la revista “Entreprenuer” como la ciudad numero 1 en Estados Unidos en innovación con una vibrante economía y varias oportunidades de trabajo.[2]

Entonces, la gran pregunta es ¿qué hizo St. Louis y qué puede hacer Quito para dar ese paso a ser un polo financiero y de tecnología? Como todo gran proyecto, a St. Louis le tomó varias décadas poder consolidar su ecosistema de innovación. La gráfica 2 nos permite ver un “timeline y/o highlights” de eventos claves que se desarrollaron en St. Louis y que permitieron su consolidación con un polo de innovación y tecnología en el Midwest de Estados Unidos.

Si comparamos esta timeline con nuestros desafíos y objetivos de Quito, nos podemos dar cuenta que existen varias iniciativas que están empujándonos a Quito a ser un “hub de fintech” regional. Por ejemplo, en el área de acceso a financiamiento, si bien aún hay mucho por hacer, existen grupos de inversión de riesgo y aceleradores como “Buen Trip” que están jugando un papel muy importante.

La consolidación de grupos de inversión ángel y de capital de riesgo en Quito permitirán eventualmente atraer grupos de inversión internacionales que contribuyan a internacionalizar a nuestros startups y crear más empleo. Existen estudios académicos que sugieren que startups y/o empresas que logran recibir fondos de inversión de riesgo generan dos veces más la cantidad de empleo que aquellas que no lo reciben[3].

 

En este sentido, la consolidación de la industria de capital de riesgo y private equity en Quito no solo tiene un efecto en contribuir a la innovación, pero también un efecto multiplicador en la generación de empleo.

Los esfuerzos del Cluster de Servicios Financieros son también de importante valía ya que están permitiendo aglutinar las necesidades y recomendaciones por parte del sector financiero a los organismos de regulación y política pública. Por ejemplo, es imperativo que se continúe dando visibilidad a temas como “ease of doing business” que faciliten la creación de negocios locales, así como también la entrada de empresas internacionales.

Será realmente muy difícil lograr posicionar a Quito como un hub financiero internacional si no se logra avanzar significativamente en la reducción y simplificación de trámites. Pese a algunos esfuerzos que se han realizado los últimos años, Ecuador actualmente se encuentra muy por debajo de nuestros países vecinos (Peru y Colombia) en “ease of doing busines”[4].

 

Otro tema regulatorio que necesita ser revisado es el impacto de las retenciones de impuesto a la renta en pequeños y medianos negocios. El sistema actual genera fricción, incentiva las transacciones en efectivo y la informalidad de establecimientos. Es necesario encontrar regulación que incentive el uso de medios de pago digitales, así como también la formalidad de establecimientos. Hoy en día, muchos pequeños comerciantes prefieren una transacción en efectivo vs. medios digitales (e.j. tarjeta de débito o crédito) debido al efecto de “descuento y flujo de caja” que tiene las retenciones de impuesto a la renta. De la misma manera que existe el RISE para personas naturales, tenemos que encontrar un modelo de simplificación tributaria para pequeños comerciantes que nos permita formalizar a más establecimientos, incrementar recaudaciones e incentivar transacciones digitales para dar liquidez a pequeños comerciantes a través depósitos más rápidos y sin cargas impositivas/tributarias que desincentiven el uso de pagos digitales/electrónicos. Un estudio de Boston Consulting Group (BCG) estima que el PIB de países emergentes puede incrementar hasta en 3% al adoptar una economía de medios de pago electrónico y/o digitales[5] . Una economía que promueva los pagos y servicios financieros digitales nos permitirá incluir financieramente y/o bancarizar a más ecuatorianos, generar mayor empleo y productividad.

En términos del rol de la academia y el desarrollo de talento humano en Quito, es imperativo que el sector académico público y privado alineen esfuerzos en la creación de nuevos programas y carreras con alta demanda nacional y/global. Por ejemplo ingenieras en programación, inteligencia artificial, big data, entre otras son áreas con alta demanda y que no muchas universidades actualmente en Quito ofertan. Por ejemplo, en Ecuador se estima que menos de el 10% de graduados universitarios lo hace con un título de STEM (Science, Technology, Engeneering or Math), mientras tanto en países de América del Norte, Asia y Europa >25% de estudiantes universitarios se gradúan con titulo de STEM.

 

En este sentido, las Universidades en el Ecuador tienen que generar incentivos y nuevos programas académicos para que más estudiantes opten por carreras STEM, lo cual permitirá que estudiantes ecuatorianos incrementen su probabilidad de encontrar empleo en una economía global y digital. De esta misma manera, incrementar el % de graduados en áreas de STEM lograra que el Ecuador atraiga a empresas multinacionales que quieran expandirse a América Latina o tener oficinas en la región.

 

Por ejemplo, cuando Amazon tomó la decisión de donde abrir su segundo “headquarters” en Estados Unidos, lo hizo netamente en base a “acceso a talento”. Arlington-Virginia tiene una de la concentración más alta de graduados con títulos de STEM en EEUU, lo cual fue decisivo para que Amazon tome la decisión final y abra sus operaciones en Virginia. La llegada de Amazon a Arlington-Virginia generó aproximadamente 50,000 plazas empleo[6].

 

Por último, es importante señalar que existe “momentum” en el ecosistema de emprendimiento e innovación en Quito. Este “momentum”, ha logrado dar avances y marcar hitos importantes como son la fundación del “Cluster de Financial Services”, conversatorios y seminarios entre la academia y el sector privado, así como también el establecimiento de grupos de inversión ángeles y de capital de riesgo en Quito. En los siguientes meses y años hay que continuar usando este “momentum” para poder llevar a cabo reformas en el ambiente regulatorio que permitan a Quito (y a Ecuador) realmente volverse un “hub finaciero internacional” donde sea fácil abrir un negocio, así como también existan mayores incentivos para formalizar a comerciantes e incrementar los pagos digitales y acceso a servicios financieros.